Al principio del cuidado quiropráctico la frecuencia de cuidado puede variar de una persona a otra y se tiene que concretar haciendo un primer reconocimiento de la columna vertebral, sistema nervioso, y salud global de la persona. La 1ª fase de cuidado (fase intensiva) es cuando los ajustes son más frecuentes. Esta frecuencia va disminuyendo una vez que la persona empieza a integrar sus ajustes por más tiempo. Después se recomienda una frecuencia mínima de “mantenimiento” que varia según las necesidades de cada uno. Lo que provoca o agrava las subluxaciones es el estrés que cada uno tenemos en la vida. Cada uno está sujeto a un estrés distinto y su capacidad para aguantarlo también varía. Así que la frecuencia de “mantenimiento” se determina según la evolución de cada uno.