El cuidado quiropráctico dura todo el tiempo que queramos mantener nuestra columna, sistema nervioso y salud en general al 100%. Es decir, igual que acudimos regularmente al dentista para que nuestra dentadura goce de la mejor salud, los quiroprácticos recomendamos también revisiones periódicas de la columna. Desde que nacemos estamos expuestos a desalineamientos vertebrales que pueden y suelen ejercer presión sobre nuestros nervios e influir negativamente sobre nuestra salud sin que nosotros sintamos dolor ni molestia alguna. El Quiropráctico es el único profesional capacitado para detectar esos desalineamientos y corregirlos.